miércoles, 28 de noviembre de 2018

Viernes Negro

¡Hola! ¿Qué tal estas? Yo ya con la cuenta atrás para la Navidad, es una época que me encanta, estar con la familia, decorar la casa, ver las luces, los belenes... Me parece súper bonita aunque cada vez sea una fiesta más consumista. Sin ir más lejos el vienes pasado nos bombardearon con el Viernes Negro o Black Friday, había carteles por todos los comercios incluido algún bar y el correo electrónico estaba lleno de publicidad mencionando el famoso día bueno más bien días porque cada año dura más.

Algunos comercios ofrecen grandes descuentos durante el Black Friday 2018

¿Pero qué es el Black Friday o Viernes Negro famoso? Es una tradición americana que se celebra el día siguiente de Acción de Gracias, que es el 4º jueves de Noviembre, donde los comercios hacen importantes descuentos para dar el pistoletazo de salida a las compras navideñas, comienza ese día la campaña de Navidad.

Parece que comenzó en Filadelfia en los años 60 cuando la policía de la ciudad debido al denso trafico de gente y vehículos que abarrotaban las calles ese día lo comenzó a llamar Viernes Negro. En Acción de Gracias se desplaza mucha gente para poder estar con la familia y el sábado se jugaba un partido de béisbol muy seguido en la ciudad por lo que había que hacer compras el día previo. Los comercios para atraer clientes comenzaron a hacer descuentos y así pasar sus cuentas de números rojos a negros.

En EE.UU. no es un día festivo oficial pero muchas empresas dan el día libre a sus trabajadores para que hagan sus compras. Desde el 2005 es el día de mayor movimiento comercial del año. Lo que más se vende es Electrónica, ropa y calzado.

En España comenzó en el 2010 cuando Apple decidió hacer un 10% de descuento en sus productos ese día pero no fue hasta el 2012 cuando empezó a tener éxito, debido a que el Gobierno autorizó las rebajas en cualquier época del año, sumándose grandes empresas como El Corte Inglés, Inditex, Mango... Y en el 2015 ya estaba plenamente establecido.

Es un buen momento para comprar algo que se necesite o que tengas en mente porque lo vas a poder comprar más barato pero tiene su lado negativo y es que fomenta el consumismo y las compras compulsivas, ya qué al tener sensación de ahorro compras más de lo que tenías pensado y te dejas llevar por los descuentos ¿cómo no lo voy a comprar si esta tan barato?.
Además algunas empresas días antes suben ligeramente los precios para luego bajarlos ese día y que parezca que tienen descuento cuando realmente no lo tienen o es muy pequeño, publicidad engañosa, muy sonado fue el caso de Media Markt hará un par de años.

El año pasado si compré algún regalo de Navidad aprovechando los descuentos y los gastos de envío gratis y muy bien pero este año no me ha salido como esperaba.
No iba a comprar nada pero a mi madre le gusta comprarles a los niños ropa para Navidad y quiere cogerle un abrigo al mayor. Justo me llegó un correo electrónico de Kiabi y había un abrigo amarillo muy bonito por 9€ y como mi madre no se atreve a comprar por Internet se lo cogí, no pude contenerme,  junto con unas camisetas de cuello vuelto.

 Anorak con capucha amarillo curry Chico
 
 Cual es mi sorpresa el lunes al recibir un correo de Kiabi diciéndome que me envían mi pedido sin el abrigo porque no llegaba a tiempo a su almacén para hacer el envío pero que me hacen un 20% de descuento en mi próxima compra y me devuelven el dinero del producto. Si quiero volver a coger el abrigo los gastos de envío son gratis a partir de 15€ de compra por lo que tendría que comprar más cosas o pagar los gastos así que he decidido comprarle el abrigo en otra tienda aunque sea más caro, prefiero una tienda física donde poder salir por la puerta con el abrigo.

¿Sueles aprovechar los descuentos de esos días? Cuéntame tu experiencia haber si es mejor que la mía o sino nos reímos un rato por consumistas jejeje.














lunes, 12 de noviembre de 2018

Visita al Olentzero de Mirandaola

¡Hola! ¿Qué tal? Ufff qué de tiempo sin pasarme por aquí, me apetecía mucho pero no tenía gran cosa que contar pero hace un par de semanas, aprovechando el puente de Todos los Santos, hemos hecho un plan con los niños que te tenía que contar, ha sido todo un descubrimiento.

El domingo día 4 fuimos a Legazpi, Gipuzkoa. En las faldas del Parque Natural de Aizkorri-Aratz se encuentra el Valle del Hierro zona minera e industrial que ha sabido transformarse y sacar partido a su pasado para convertirse en zona turística.
En Legazpi esta el Museo del Hierro Vasco, una antigua fábrica transformada que junto a la ferrería de Mirandaola te invita a descubrir como se trabajaba el hierro. Se puede visitar todo el año pero los domingos de Semana Santa a Octubre ponen en marcha la ferrería unos ferrones vestidos como en el siglo XVI y termina la exhibición con una degustación de pan con chorizo asado en las brasas de la ferrería.

Foto de la web: http://lenbur.com

Y de Noviembre hasta Navidad se puede conocer al Olentzero que es el plan que hemos hecho.
En el País Vasco, Euskadi, en Nochebuena no trae regalos Papa Noel o Santa Claus sino Olentzero, el carbonero más querido por los niños, que baja esa noche del monte donde vive y hace carbón para repartir regalos junto con su mujer Mari Domingi y su burrito Napoleón.

Este año habrá una única Ronda de Olentzero el 24 de diciembre
Foto de la web: http://www.legazpi.eus


La visita comienza en el Museo del Hierro Vasco donde conocemos la historia de Olentzero y como se hace el carbón. La guía nos presenta a Burdintxo, un ferrón vestido como antiguamente, que trabaja en la ferrería y que dice que el Olentzero le suele traer carbón y que justo en ese momento necesita y que había quedado en que le traía. Le pregunta a los niños si quieren salir a buscarlo, que dicen que si claro, por el parque de Mirandaola. Burdintxo y los niños van gritando "Olentzero" y de repente aparece bajando del monte con su saco de carbón y su cara manchada de negro Olentzero, los peques se quedan con la boca abierta. Saluda y le dice a Burdintxo que le deja el hierro en la ferrería y se va. Burdintxo les pregunta a los niños si quieren ver al Olentzero en acción, dejando el carbón en la ferrería, y claro contestan que si así que los lleva por una puerta "secreta" y se encuentran con Olentzero. Dentro de la ferrería el Olentzero deja que los niños esten con él y le den la carta con sus pedidos, se saquen fotos con él... Y para despedirse Burdintxo les da castañas asadas con las brasas de la ferrería y unas galletitas pequeñas llamadas patxintxis.

Que decir que es un súper plan para los peques de la casa, se quedan alucinados. Nosotros no les dijimos que iban a ver al Olentzero sino que íbamos a ver como se hacía el carbón a un museo así que les pilló por sorpresa y les encantó.  Además el parque donde esta el museo es muy bonito con un río, hay columpios, la oficina de turismo que tiene en el piso de arriba un bar-restaurante y al lado de la ferrería hay una Capilla muy bonita, para dar un paseo la zona merece la pena.

Foto de la web: http://lenbur.com


miércoles, 11 de abril de 2018

Bizcocho de cacao

¡Hola! ¡Qué levante la mano quien tenga ganas ya de buen tiempo! Yooo jejeje pero mientras esperamos a que la primavera termine de llegar que mejor que merendar un bizcocho de cacao, aprovechando que apetece poner el horno.
Este bizcocho lo llevó mi hijo al colegio para celebrar su cumpleaños con sus compañeros y fue todo un éxito, no sobro nada.



Necesitas tener los siguientes ingredientes:
200 gr. harina
200 gr. Cola Cao o el cacao en polvo que uséis, yo no tenía y le puse del de la marca Valor para hacer a la taza.
150 gr. azúcar
150 gr. mantequilla
150 ml. leche
4 huevos
3 cucharaditas de levadura

En un bol ponemos la harina, el cacao y la levadura y lo mezclamos hasta conseguir una mezcla uniforme.
En otro bol batimos los huevos con el azúcar hasta que quede bien mezclado y añadimos la leche y la mantequilla, derretida previamente en el microondas. Batimos todo hasta obtener una masa homogénea.
Ahora añadimos la masa seca (harina, cacao y levadura) y mezclamos enérgicamente hasta obtener una masa uniforme y sin grumos.
Engrasamos un molde con mantequilla, añadimos la mezcla y lo metemos en el horno, previamente calentado a 170º, y lo horneamos durante una hora más o menos o hasta que al pinchar nos salga limpia la aguja.

Como ves es muy fácil de hacer y se usan ingredientes que solemos tener en casa normalmente.




En este caso al usar un cacao en polvo para hacer chocolate a la taza me quedo un bizcocho más oscuro y con un sabor a cacao más intenso pero normalmente lo hago con Cola Cao y queda muy rico también.
¿Te animas a hacerlo? 


sábado, 24 de marzo de 2018

Tarta de cumpleaños de la patrulla canina

El sábado pasado Yago cumplió 4 años, ¡cómo pasa el tiempo!, y no hay cumpleaños sin globos, regalo y por supuesto tarta. Este año en San Valentín vio en algún escaparate alguna tarta de chuches y se le quedó grabado porque sólo quería una tarta de chuches, en casa no somos de comer dulces y una tarta sólo de gominolas me parecía demasiado empalagoso así que busque una tarta que fuera bizcocho pero decorada con alguna chuche que fuera fácil de hacer, miré en Pinterest y esa página es un pozo sin fondo, como mires no paras de guardar ideas y estresarte porque no da tiempo para hacer tantas manualidades para la decoración ni tantos preparativos pero vi una tarta de la patrulla canina que me gustó, no parecía difícil y ya había visto hace tiempo una parecida y le tenía ganas.
La receta y la idea la cogí de aquí, del blog de Magdalena de la huerta a la cazuela, y fue todo un éxito.


Es muy fácil de hacer y queda muy original cuando esta decorada, nosotros pusimos a la patrulla canina porque son sus dibujos preferidos pero queda también bien con unos muñecos de Pepa Pig o de lo que le guste al niño.
Sólo hay que hacer dos bizcochos o puedes doblar las cantidades y hacer uno gordo y partirlo por la mitad.
Para hacer un bizcocho necesitas los siguientes ingredientes:
4 huevos
140 gr. de azúcar
160 gr. de chocolate para postres
100 gr. de mantequilla
60 gr. de harina
60 gr. de almendras molidas
2 cucharaditas de levadura química (tipo Royal)

Recuerda que hay que hacer dos bizcochos por lo que necesitaras estos ingredientes dos veces o doblar cantidades para hacer uno sólo y después partirlo por la mitad.
 Para hacerlo hay que separar las yemas de las claras y poner a punto de nieve las claras con la mitad del azúcar en un bol y reservar.
En otro bol derretiremos el chocolate junto con la mantequilla en el microondas con cuidado que no se queme para ello iremos poniendo poco tiempo, menos de un minuto, y removemos con una espátula para ver si ya esta derretido. Una vez se derrita la mantequilla y el chocolate esté blando al remover con la espátula se van integrando.
En otro bol batimos con unas varillas las yemas con la otra mitad del azúcar y añadimos la mezcla del chocolate y la mantequilla fundida, batimos y añadimos la harina con la levadura y la almendra molida, batimos bien y cuando este todo bien integrado vamos añadiendo las claras a punto de nieve con movimientos envolventes.
Vertemos en un molde redondo desmontable de unos 24 cm. previamente engrasado, yo le puse papel de hornear en la base enganchado en el molde para que luego sea más fácil desmoldar. Hornear a 180º con calor arriba y abajo unos 40 min., hasta que al pincharlo el pinchito salga limpio.
Los bizcochos los hice la tarde anterior, uno detrás de otro, y una vez fríos los envolví en film transparente para que no se quedaran secos.

La víspera también se puede dejar preparada la crema de chocolate con la que vamos a cubrir los bizcochos. Necesitas para hacerla:
300 gr. de chocolate para postres
300 gr. nata para montar

Ponemos la nata a calentar en un cazo hasta que empiece a hervir y la echamos en un bol donde tenemos el chocolate partido en trozos no muy grandes. Con unas varillas vamos mezclando con movimientos circulares, con el calor de la nata se irá derritiendo el chocolate, hasta que se mezclen bien. Guardamos en la nevera tapada con film transparente para que no coja olores.

El día del cumpleaños sólo nos quedara montar la tarta. Sacamos los bizcochos, les quitamos el film transparente, y la crema de chocolate, de estar en la nevera se ha endurecido por lo que la calenté un poco en el microondas, ni un minuto y removí bien con la espátula.
Ponemos uno de los bizcochos en el plato donde vayamos a montar la tarta, yo lo puse en uno de cartón duro dorado que venden en los supermercados. Con un pincel lo humedecemos con el zumo de una naranja y le ponemos con la espátula una capa de la crema de chocolate por encima.
Ponemos el otro bizcocho encima, lo humedecemos con el zumo de naranja y le ponemos una capa de crema de chocolate por encima.
Con ayuda de la espátula ponemos el resto de crema de chocolate por los bordes hasta cubrir los 2 bizcochos por completo y ponemos los Kit Kat rodeando la tarta, necesitaremos unos 10 paquetes de Kit Kat (en los supermercados venden paquetes de 5 juntos en un sólo paquete por lo que sólo necesitaras 2 si los compras así, aviso porque mi marido se presento con 9 paquetes de esos y tenemos Kit Kat para una buena temporada jajaja), vienen en grupos de 4, 4 barritas pegadas, es mejor separarlas por la mitad, de 2 en 2 las barritas para rodear bien toda la tarta excepto un paquete que he separado las 4 barritas y las he cortado de forma irregular con un cuchillo.
Deja un trozo sin poner para hacer el efecto de derrumbe donde pegaremos Lacasitos de colores, también los pondremos por la parte de arriba de la tarta.



Ya sólo nos queda poner la excavadora de Rubble, en nuestro caso, una vela con muñecos de la patrulla canina y la del número correspondiente y lista.



Da pena cortarla porque queda muy vistosa pero fue todo un éxito, los bizcochos estaban muy esponjosos y con tanto chocolate estaba muy rica, llena bastante así que no cortes trozos muy grandes como de 2 barritas de Kit Kat está bien.
Espero que te animes a hacerla y me cuentes que tal te ha quedado, veras como triunfas en el próximo cumpleaños.









viernes, 23 de febrero de 2018

La luz que no puedes ver

Por fin he conseguido retomar una de mis aficiones, la lectura. Llevaba meses que no conseguía centrarme, no tenía cabeza para nada pero el otro día que fui con los niños a la biblioteca para dejar y coger unos libros no lo pude resistir y pase por la sección adulta, que de tiempo sin pasar por esos pasillos, y mirando en las estanterías encontré uno que me llamó la atención y lo cogí aunque no tenia muchas esperanzas en que lo pudiera leer hasta mi marido cuando lo vio dudó de que lo fuera a terminar. Lo he terminado en una semana, me ha encantado y he encontrado el ratito de la siesta de los niños en mi momento de evasión, mi momento lectura.
El libro que ha obrado este milagro es "La luz que no puedes ver" de Anthony Doerr, premio Pulitzer 2015.


Una novela de 656 páginas, ambientada en la Segunda Guerra Mundial donde los protagonistas son Marie-Laure, una niña ciega que vive con su padre en París, donde él trabaja de cerrajero en el Museo de Historia Natural. Y Werner, un niño alemán que vive en el orfanato de un pueblo minero y tiene un don especial para arreglar aparatos de radios, talento que no pasa desapercibido a las Juventudes Hitlerianas.
Cuando los nazis ocupan París Marie-Laure y su padre huyen a la ciudad amurallada de Saint-Malo donde tienen familia, llevándose la que podría ser la más preciada y peligrosa joya del museo. Mientras, Werner atraviesa el corazón de Europa en una unidad del ejercito alemán hasta que, en la última noche antes de la liberación de Saint-Malo, su camino se cruce con el de Marie-Laure.
Es un libro que engancha desde el principio y a pesar de que el escenario esta un poco trillado, que se ha escrito mucho sobre él y parece que tanto horror que se vivió no cabe en una novela como esta no puedes dejar de leer, la inocencia de los personajes no se enturbia con la guerra y llegan al corazón.


La verdad que me ha encantado, si no la has leído te la recomiendo.
¡Ahora a por la siguiente lectura! ¿Me recomiendas alguna?



lunes, 27 de noviembre de 2017

Pan de espelta en panificadora

¡Hola, feliz comienzo de semana!
Este verano cuando salió la oferta de la panificadora en Lidl coincidió con mi cumpleaños y mi marido como sabía que andaba pensando en cogerla, me la regaló. Desde entonces hago pan casi todas las semanas, empecé con las bolsas de preparado que venden en el mismo Lidl o cualquier supermercado, me parecen súper practicas porque sólo hay que poner agua y medio paquete y el pan se hace sólo pero no sabes realmente lo que lleva el paquete así que busqué recetas fáciles y he descubierto que se tarda lo mismo y sé que es lo que lleva el pan.
La verdad que estoy encantada con la panificadora, metes los ingredientes y el pan se hace solo y me dura unos 3 días mínimo.
Empecé haciendo pan blanco, con harina de trigo, pero es harina refinada y no es muy buena para la salud, básicamente es almidón  y eso el cuerpo lo convierte en azúcar, cosa que queremos evitar que ya tomamos demasiado azúcar encubierto en otros alimentos.
En Internet, el grupo de Realfooding de Facebook es un filón, encontré recetas con harina de espelta integral y es facil de encontrar que la venden en los supermercados, yo la he cogido en Mercadona, pero no me quedaban muy bien o me quedaba la corteza muy dura y la miga como poco hecha o el sabor no era muy allá. Eran comestibles, que aquí no se tira nada, pero no me terminaban de convencer hasta que este fin de semana he probado otra receta que creo que va a ser la definitiva, corteza crujiente e interior esponjoso y muy rico.
Por eso quiero compartir la receta contigo por si estas buscando una receta de pan de espelta que te convenza o simplemente tienes la panificadora muerta de risa y quieres probar.






Ingredientes:
    320 ml agua
    Un chorrito de AOVE (Aceite Oliva Virgen Extra)
    Un huevo
    500 gr. harina de espelta integral
    100 gr. harina de trigo de fuerza
    Una cucharadita de sal
    Un sobre de levadura seca de panadería

Se meten los ingredientes en el orden que están arriba, el huevo lo rompí un poco con un tenedor para que se mezclara bien.
Programa 2, esponjoso, para un peso de 1000 gr. (1kg.) y un tostado intenso.
En 3 horas y 18 min. tenemos el pan hecho. Yo lo hago por la mañana, lo primero y así ya me olvido hasta que pite y a la hora de comer esta listo.
Ha quedado un pan bastante grande por lo que lo he partido en rebanadas y lo que no vamos a comer en el día lo he congelado así tengo pan para el desayuno de toda la semana y para comer, voy sacando y ya esta.




Como ves no tiene nada la receta,se hace en 10 min. y en poco más de 3 horas tienes un pan casero y muy rico que te va a durar varios días. ¿Te animas a probarla?

sábado, 4 de noviembre de 2017

Galletas de avena y pepitas de chocolate

Menudo descubrimiento estas galletas, son muy fáciles de hacer y están riquísimas, la receta es de Olga del blog "Mi mejor hornada" si no la conoces te animo a visitar su blog ya seguirla en Instagram porque tiene unas recetas espectaculares.



Para hacer unas 10 galletas necesitamos:
Un huevo
6 cucharadas soperas de copos de avena
3 cucharadas soperas de chips (pepitas) de chocolate
3 cucharadas soperas de azúcar moreno
Una cucharada sopera de aceite de oliva
2 cucharadas soperas de harina integral, yo use de trigo
Una pizca de sal
Una cucharadita pequeña de levadura

Precalentamos el horno a 180º.
En un bol vamos mezclando los ingredientes en el orden que están puestos arriba. Primero el huevo y lo batimos, añadimos los copos de avena, las pepitas de chocolate, el azúcar, el aceite, la harina, la sal y la levadura y removemos bien que se mezclen todos los ingredientes.
Ponemos sobre la bandeja del horno papel sulfurizado o papel de horno y con ayuda de una cuchara vamos cogiendo masa, le damos forma de bolita y al ponerla sobre la bandeja del horno aplastamos y damos forma.
Metemos en el horno a 180º con calor arriba y abajo durante 10 minutos o hasta que estén doradas y las dejamos que se enfríen antes de poner en el plato.



Son unas galletas ideales para hacer con niños ya que se preparan en un momento y son muy fáciles de hacer así que son perfectas para una tarde de lluvia y frío y al hacerlas ellos les parecerán más ricas todavía. También vale para un capricho si no tienes niños, una merienda o desayuno distinto o para sorprender a una visita inesperada.
Llevan azúcar moreno y pepitas de chocolate por lo que sería para hacerlas de vez en cuando no como algo habitual.

¿Te animas a prepararlas?