Feliz martes. En una semana estaremos celebrando la Navidad, comiendo
polvorones y turrones, ya no queda nada. ¿Ya lo tenéis todo listo?
Este fin de semana he estado con los chavales del tiempo
libre en Santoña (Cantabria). Es un pueblo costero famoso por las marismas que
tiene y por las conservas de anchoas.
Es un pueblo pequeño pero es bonito, me ha gustado.
Nos hemos alojado en el albergue municipal que esta muy bien
equipado con habitaciones con literas, taquillas y baldas y con un baño con
ducha en cada habitación.
Tiene servicio de comedor donde nos han cebado durante el
fin de semana, nos hemos puesto las botas todos los días jejeje.
Fuimos en autobús desde Bilbao el viernes a la tarde en la línea
que va a Noja. Como llovía bastante e iba bien de tiempo el conductor nos hizo
el favor de pararnos en la puerta del albergue porque esta a la entrada del
pueblo. Nos bajamos, sacamos las maletas y cuando el autobús arranca y se va
nos damos cuenta de que uno de los chavales no tenía su maleta, no la habíamos
sacado y como no habla no nos aviso, de todas maneras yo pienso que con el
jaleo de maletas ni se entero. Así que las otras dos monitoras salieron corriendo
detrás del bus pero la estación esta un poco lejos y cuando llegaron ya se había
ido. Tuvimos que llamar a Alsa, la compañía de autobuses, para que avisaran al
conductor. Nos pidieron una descripción de la maleta y la verdad que son todas
iguales, oscuras con ruedas. No sabíamos si tenía el nombre puesto o no, así
que teníamos pocas esperanzas. Menos mal que el conductor se porto muy bien y estuvo
pendiente en Noja de las maletas y nos trajo hasta el mismo albergue la que había
sobrado, que tenía un lacito con el nombre del chico. Vaya comienzo del finde
menos mal que no tuvimos mas incidencias pero me imagino que en sucesivas veces
no nos harán el favor de dejarnos en la puerta.
El sábado a la mañana visitamos el mercadillo de Santoña que
es bastante conocido por el tamaño que tiene, es bastante grande cogiendo
varias calles. Tienen ropa, calzado, bolsos, telas, perfumes… pero también
fruta, pan, dulces, conservas, embutidos, bacalaos en sal… Muy completo, es difícil
salir sin comprar nada.
A la tarde fuimos a la piscina municipal para hacer algo de
deporte pero tienen una piscina con chorros y el agua más caliente y no salimos
de allí. Tiene una piscina grande con varias calles para nadar, una pequeña con
3 calles que lo más que cubre es a la cintura y la de los chorros.

También
tiene un par de cabinas con sauna al lado de las piscinas. Nos sorprendió lo
bien que están y no había mucha gente.
Como la natación da hambre fuimos a reponer fuerzas a un bar
cercano con la suerte que estaban viendo el partido del Athletic y con lo
forofos que son la mayoría de ellos no hubo manera de moverlos de allí hasta
que termino el partido, menos mal que gano y salieron contentos.
Después de cenar en el albergue, nos arreglamos y salimos un
poco de fiesta. Encontramos un pub que no tenía mucha gente y tenía música para
bailar además aceptaba peticiones. Estaban todo el rato los chavales pidiendo
Bisbal, Civera,… muy contentos bailando.
El domingo a la mañana hacía muy bueno así que aprovechamos
para hacer un poco de turismo y tomar el aperitivo en una terracita.
Se estaba
muy bien en la calle hasta que empezó a nublarse y se puso a llover, menos mal
que ya era la hora de comer y nos fuimos para el albergue.
Después de comer hicimos las maletas y estuvimos jugando un
poco a adivinar películas, que risas nos lo pasamos muy bien.
Ha sido un fin de semana muy entretenido y el sitio esta muy
bien os lo aconsejo para una escapada.